Todavía con esa especie de «resaca emocional» que nos queda cuando hemos vivido, cuando hemos reído, llorado y sentido tantas emociones que una energía nos impulsa, hago balance hoy de todo lo aprendido durante el V Festival Hispanoamericano de Escritores, celebrado en Los Llanos de Aridane durante la última semana de septiembre.
Solamente pude estar el fin de semana, por motivos laborales. Pero esos dos días y medio los viví como si fueran dos semanas. Cuántos momentos divertidos, cuánta complicidad, cuánta amistad que trasciende el Atlántico y nos une, ya para siempre, con Centroamérica. Y cuántos libros excelentes, cuántas referencias y lecturas pendientes.
A la vuelta del festival, en mi cabeza solamente rondaba la palabra entusiasmo, que significa ‘un dios me habita’. Así me siento ahora, entusiasmada tras este chute de ilusión. Muchísimas gracias a Nicolás Melini y a J. J. Armas Marcelo, a mi siempre amada Elsa López y a todo el personal de Producción por este tesoro, en forma de recuerdo, que se queda conmigo.
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